Coliving y nuevos modelos de convivencia: oportunidades para inversores y promotores

Coliving y nuevos modelos de convivencia: oportunidades para inversores y promotores

El coliving ha dejado de ser un concepto emergente para convertirse en uno de los segmentos más dinámicos del mercado inmobiliario europeo. Según datos de Savills y JLL, la inversión en coliving en Europa superó los 1.200 millones de euros en 2025, con España posicionándose como uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento. Para inversores y promotores, este modelo de convivencia compartida representa una oportunidad de diversificación con rentabilidades atractivas y una demanda estructural en ascenso.

¿Qué es el coliving y por qué crece?

El coliving es un modelo residencial que combina espacios privados (habitaciones o estudios individuales) con áreas comunes compartidas (cocinas, salones, zonas de coworking, gimnasios). A diferencia de la convivencia tradicional entre compañeros de piso, el coliving ofrece una experiencia gestionada profesionalmente, con servicios incluidos —limpieza, wifi, suministros— y una comunidad curada. Su crecimiento responde a factores estructurales: el aumento del precio de la vivienda, la movilidad laboral, el auge del trabajo remoto y un cambio cultural en las nuevas generaciones que priorizan las experiencias sobre la propiedad.

Perfil demográfico: ¿quién vive en coliving?

El público objetivo del coliving es más amplio de lo que se suele pensar. El segmento principal lo conforman profesionales jóvenes de entre 25 y 40 años —nómadas digitales, expatriados, trabajadores en movilidad— que buscan flexibilidad y comunidad. Pero el modelo se está expandiendo hacia otros perfiles: estudiantes de posgrado, profesionales senior en transición, e incluso coliving sénior para personas mayores activas. Según un estudio de Cushman & Wakefield, el 68 % de los residentes en coliving valoran la comunidad y los servicios compartidos por encima del tamaño del espacio privado, lo que redefine las prioridades del diseño inmobiliario residencial.

Rentabilidades y modelo de negocio para inversores

Desde la perspectiva del inversor, el coliving presenta métricas financieras atractivas. Las rentabilidades brutas oscilan entre el 5 % y el 7 % en mercados consolidados como Madrid y Barcelona, superiores al alquiler residencial tradicional (3 %-4 %). La clave reside en la optimización del espacio: al maximizar las áreas comunes y reducir la superficie privada por unidad, se incrementa la densidad de ocupación y, con ella, el ingreso por metro cuadrado. Además, los contratos de estancia media (entre 3 y 12 meses) permiten ajustar precios con mayor frecuencia que los arrendamientos tradicionales, lo que protege frente a la erosión inflacionaria. Los costes operativos, si bien más elevados que en el alquiler convencional —por la gestión de servicios y comunidad—, se compensan con tasas de ocupación que habitualmente superan el 90 %.

Modelos de éxito en España

España cuenta ya con una oferta creciente de operadores especializados. Proyectos como los de Urban Campus en Madrid, Aticco Living en Barcelona o Node en Valencia han demostrado la viabilidad del modelo en el mercado español. Renta Corporación, con su experiencia en la transformación de activos urbanos, se encuentra en una posición privilegiada para identificar edificios con potencial de reconversión a coliving: inmuebles de oficinas infrautilizados, edificios residenciales antiguos que requieren rehabilitación integral o solares en zonas urbanas con alta demanda de alquiler. La capacidad de adquirir, transformar y reposicionar activos es, precisamente, una de las competencias diferenciales de la compañía en este segmento.

Marco regulatorio y desafíos normativos

Uno de los principales retos para la expansión del coliving en España es la indefinición regulatoria. A diferencia de otros países europeos, no existe todavía un marco normativo específico que regule este modelo de convivencia, lo que genera incertidumbre en aspectos como la calificación urbanística, los requisitos de habitabilidad y el régimen fiscal aplicable. Algunas comunidades autónomas están avanzando en la regulación —Cataluña y Madrid han publicado directrices preliminares—, pero el sector demanda una normativa clara y homogénea que aporte seguridad jurídica tanto a operadores como a inversores. La colaboración entre el sector público y el privado será determinante para desbloquear el potencial de este segmento.

Perspectivas de futuro: un mercado en expansión

Las proyecciones para el coliving en España son optimistas. Consultoras como CBRE y Knight Frank estiman que la oferta de camas en coliving podría triplicarse en los próximos cinco años, impulsada por la entrada de capital institucional y la profesionalización del sector. Las tendencias apuntan hacia una segmentación creciente —coliving para familias, coliving corporativo, coliving con enfoque wellness— y hacia la integración de tecnologías smart building que mejoren la experiencia del residente y la eficiencia operativa.

Conclusión

El coliving representa mucho más que una moda inmobiliaria: es una respuesta estructural a las nuevas dinámicas de vivienda, trabajo y convivencia. Para inversores y promotores con visión de largo plazo, ofrece una oportunidad de diversificación con fundamentos sólidos: demanda creciente, rentabilidades superiores al residencial tradicional y un mercado aún en fase de maduración con amplio recorrido. Compañías como Renta Corporación, con su expertise en la identificación y transformación de activos urbanos, están llamadas a desempeñar un papel protagonista en la consolidación de este segmento en el mercado español.